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jueves, 19 de noviembre de 2009

EMIGRACIÓN

NOTICIAS DE EMIGRANTES


         A finales del siglo XIX la villa de Burgui asistió a un movimiento migratorio importante. La vida en el pueblo no era fácil. El continente americano fue el destino prioritario.
         Casi medio siglo después la Guerra Civil (1936-1939) hizo que el fenómeno de la emigración se repitiese de nuevo, una emigración que tenía más de huída por razones políticas, que otra cosa; siendo en este caso Francia el principal destino. También las postguerra, con toda su crudeza y miseria, favoreció la salida de vecinos del pueblo y del valle hacia otras tierras, hacia otros países, hacia otros continentes.
         Entre medio de ambas épocas pudimos ver cómo la industria alpargatera cautivó en Zuberoa y en Bearn a un número importante de mujeres roncalesas que hasta allí se habían trasladado a trabajar.
         Nunca se ha hecho un estudio sobre este fenómeno, sin embargo la iniciativa de la Asociación Cultural La Kukula de abrir una página web ha permitido que, vía internet, algunos familiares y descendientes de burguiarras que en su día emigraron en busca de una vida mejor, se pongan ahora en contacto con nosotros celebrando el poder conocer Burgui y su historia a través de internet, y en algunos casos pidiéndonos el esfuerzo de localizar datos de sus antepasados. Esto nos permite ahora abrir una vía de investigación sobre aquellas personas, nacidas en Burgui, que vivieron el trauma de tener que dejar aquí casa, familias y tierras. Sería bueno que cualquier dato o fotografía que podamos tener sobre alguna de estas personas nos la hagáis llegar.
         Seguidamente se expone aquí, por orden alfabético, la historia de algunos de los vecinos de Burgui que emigraron a Argentina, y de los que ahora hemos tenido noticias.

         Andreu Aisa, José.-  Desde Argentina María Isabel Andreu Zubillaga envió a la Asociación La Kukula en agosto de 2006 un correo electrónico en calidad de nieta de este señor dando simplemente a conocer la identidad de su abuelo paterno, indicando que eran los únicos datos que tenía de él.
         Se trata de José Andreu Aisa, nacido en Burgui, hijo de Lorenzo Andreu y de María Isabel Aisa.

         Fuertes Tolosana, Ciriaco.-  Marcela Tiseira, desde Argentina, envió a La Kukula en agosto de 2006 el siguiente correo electrónico:
         “Mi abuelo, Ciriaco Fuertes Tolosana, fue habitante de Burgui, y vino a la Argentina en el año 1923, también lo hizo su hermano Luis unos años antes. En mi familia estamos interesados en encontrar datos sobre lo que fue su vida en su lugar de origen, por lo que pensé que ustedes quizás nos podían ayudar a encontrar algún tipo de informacion sobre ellos, o si quizas queda en el pueblo algun familiar. Nuestra unica intencion es reconstruir su historia y la de mi padre ya que añora enormente las tierras que su padre siempre recordaba. Cualquier dato seria de enorme valor para nosotros, por favor, les agradecería se comuniquen con nosotros para hacernos saber cualquier novedad.”
  
         López Aizagar, Elías.- Desde Argentina es su nieta Mónica Laura López quien en un correo electrónico remitido en mayo de 2006 a la asociación “La Kukula”, de Burgui, nos cuenta la historia de su abuelo:
         “Él se llamaba Elías López Aizagar , su papá se llamaba Benito López Domínguez; mi abuelo Elías, nació en Burgui el 19 de abril de 1890; por lo que él contaba eran varios hermanos, no sé cuantos , y los nombres de sus hermanos, que él nombraba, eran: Leoncia , Agustina , Pascual , una hermana que se fue a Francia y otra hermana que se fue a Chile.
         Él cuando tenía 19 años , en 1909 se vino en barco a Argentina, sólo, y luego aquí se reencontro con 3 de sus hermanos que menciono anteriormente. Él nos contaba que de niño y hasta que se vino era pastor y muy temprano tomaba pan y tocino y partía a un valle, para que las ovejitas pastaran , si bien recordaba con nostalgia a Burgui. Había sido muy muy pobre y no era su deseo volver , a un lugar donde había vivido tan mal. Siempre nos contaba que Pamplona estaba a 80 km y nunca pudo ir a la fiesta de san Fermín ni a ver un partido de pelota paleta; él nos enseñó y transmitío sus recetas , como las migas (pan en migas con cebolla , panceta o tocino y tomate) algo exquisito, las rodajas de pan casero tostadas y frotadas con dientes de ajo y aceite de oliva. También solía recordar que para la noche de Nochebuena hacían castañas en un hornito o a las brasas .
         Él vino en barco a Argentina, llegó a Buenos Aires , luego se fue a Gral Roca y se radicó definitivamente en Comallo , pueblo que dista a unos 70 Kms. de San Carlos de Bariloche.
         Yo sé que hace mucho tiempo fueron unos conocidos de mi abuelo a Burgui y ubicaron la casa donde él nació , es de piedra y como de dos plantas, con un horno de piedra afuera, también estuvieron en una pequeña iglesia , donde pudieron leer en un Acta el día que mi abuelo fue bautizado.
         Para mí ha sido una alegría muy grande poder conocer este lugar por internet y me gustaría mucho poder tener aunque sea una foto de las ruinas de la casa y una foto de la iglesia donde bautizaron a mi abuelo.
         Yo me comprometo a mantener una comunicación fluída e intercambio cultural de información , ya que el lugar donde vivo es casi casi casi el fin del mundo, donde de verdad hay pingüinos y ballenas (…).

         Noves Garate, (¿).- Un correo electrónico remitido en agosto de 2006 a la asociación La Kukula por parte del hijo de esta señora (de la que no facilita su nombre), da la siguiente información sobre ella:
         “Mi madre es originaria de Burgui y vino a Argentina escapando de la miseria de postguerra. Ella llego al Alto Valle de Rio Negro. En esa zona habia varios compatriotas del Valle del Roncal especificamente de Burgui, Vidangoz e Isaba.
         Mi madre era de casa Mayo, hoy ya no existe y era hija de Ignacio Noves Erlanz y Juliana Garate Oset.
         En las largas noches de invierno siempre se hacían tertulias y se hablaba de Burgui y el Valle del Roncal lo que nos ha hecho quererlo y conocerlo como si fuéramos nativos de allá.”.


(Texto: Fernando Hualde)



lunes, 12 de octubre de 2009

ALARDE DE ARMAS

ALARDE DE ARMAS / LISTA DE ARMAS


"Alarde de armas" o “Lista de armas”. Exhibición de armas, y revisión de las mismas, que se hacía en algunos pueblos del Valle delante del alcalde o de otra autoridad superior. Aparecen documentados en las siete villas del valle.
         Los fueros roncaleses contemplaban la exención del servicio militar fuera de las fronteras del Valle para los habitantes de éste; sin embargo, este privilegio se vio alterado en 1773 tras la aplicación de la Real Cédula de Carlos III por la que este monarca establecía en Navarra la obligación de realizar el sorteo militar y el reclutamiento. Las reiteradas protestas de la Diputación contra este contrafuero no lograron echar atrás su aplicación. El Valle de Roncal, por el contrario, no aceptó la Real Cédula, advirtiendo al Real Consejo que ésta no sería aplicada en dicho Valle por atentar al conjunto de los privilegios que las siete villas poseían. La tenacidad y firmeza de las autoridades roncalesas forzaron la revocación del acuerdo.
         En contraprestación a la cesión de Carlos III el Valle de Roncal se comprometió a sostener su propio ejército, en el que estaban incluidos todos los roncaleses con capacidad de lucha, con el fin de proteger las fronteras (como acción de defensa de la monarquía). La autoridad máxima de este ejército era el alcalde  de Roncal (alcalde mayor), que durante la época de conflicto ostentaba el cargo de capitán a guerra. La organización y mantenimiento de este ejército –caso único en España- implicaba el hecho de que cada roncalés útil para la lucha debía de tener y cuidar sus propias armas, preocupándose de tenerlas siempre a punto para ser utilizadas si la situación lo requería; para garantizar que así fuese una o dos  veces al año se organizaba un alarde de armas, en el que cada vecino estaba obligado a acudir con su arma demostrando ante la autoridad que el fusil se encontraba limpio y en perfecto estado, es decir: emforma. En estas revisiones también se desfilaba, haciendo alarde del armamento y haciendo unos disparos, controlados, al aire.
         Durante la Guerra de Sucesión (1701-1714), concretamente en el año 1706, el Valle de Roncal contaba entonces con 887 hombres capacitados y listos para combatir con sus propias armas y municiones. Era este el número de varones con edades comprendidas entre los 18 y los 60 años.
         En el año 1825, tras la promulgación en 1824 del Reglamento de Policía, fue la propia Diputación del Reino quien tuvo que mediar entre el Valle de Roncal y el Virrey notificando a este último la necesidad de respetar el privilegio que el Valle de Roncal tenía para estar armado.
         Burgui.- Al menos en esta localidad roncalesa los alardes eran conocidos también con el nombre de reseñas. Se sabe que cuatro días antes de la fecha anunciada para el alarde los vecinos de la villa aptos para las armas, es decir, los varones con edades comprendidas entre los 20 y los 60 años, salían a las Eras del pueblo para ensayar el desfile y adiestrarse en el uso de las armas. Según recoge Félix Sanz Zabalza en su obra “Burgui, un pueblo con historia” (2001), “el Regimiento nombraba sus cabos; a los arcabuceros se les entregaba una libra de pólvora, una docena de pelotas y cuerda suficiente. Otros salían como ballesteros y lanceros, otros con espadas y dagas”.
         Generalmente se celebraban dos alardes anuales cuya fecha estaba regulada por las ordenanzas municipales: “Al otro día de San Pedro se haga una reseña y alarde de armas en memoria de los tiempos pasados quando los infelices Moros ocupaban la mayor parte de este Reino”. La otra jornada elegida era el 21 de agosto, festividad de San Mateo.
         Entre los alardes de esta localidad queda constancia documental, entre otros, del celebrado en 1860, celebrado el segundo día de las fiestas, pues entre las cuentas de ese año queda reflejado un gasto de 450 reales de pólvora para la villa. Así mismo, en el Archivo General de Navarra encontramos un documento del año 1796 que recoge un pleito sobre el aumento de la cantidad asignada para la celebración anual en Burgui de la función del alarde de armas.

(Texto: Fernando Hualde)